5 consejos para hacer deporte sin sufrir por el calor

Desde Deportes Marcos, te damos cinco consejos de vital importancia para hacer deporte de forma adecuada  y conseguir una hidratación inteligente. En ocasiones obviamos los riesgos que puede suponer hacer deporte con un clima más cálido, como el que se aproxima en la temporada primavera-verano.

  1. Utilizar ropa ligera, cómoda y transpirable

La ropa tiene varios papeles importantes y es muy importante escoger la mejor para la actividad física que hagamos. Y, por supuesto, para las condiciones que se den cuando la desarrollemos.

Si estamos realizando ejercicio en el exterior hay que tener en cuenta el clima. Si hace un tiempo caluroso, la ropa holgada y fabricada con fibras naturales (por ejemplo, el algodón) nos permite que el aire enfríe nuestro cuerpo y evapore de forma más rápida el sudor. Los colores claros, por el contrario que los oscuros, reflejan los rayos de sol a una distancia lejana de nuestro cuerpo.

En una época más fría, la indumentaria debe ser fácil de quitar a medida que el cuerpo aumenta su calor y podamos volver a ponernos en el caso de que el sudor empiece a enfriarnos. La ropa exterior con aperturas para ventilación pueden ayudarnos a regular la temperatura corporal. Otros elementos que nos pueden ayudar a aislar el frío de nuestro cuerpo son las mascarillas faciales, bufandas, guantes o, también, los calcetines de lana.

En ambos climas, la protección de la cabeza es primordial. En el invierno, elegiremos una gorra cálida, mientras que en verano, un sombrero ligero y nos aplicaremos cremas de protección solar.

  1. Ingerir comidas ligeras antes de realizar deporte

Una comida ligera nos ayudará a mantener nuestros niveles de azúcar en sangre equilibrados. Los alimentos deben ser hidratos de carbono fáciles de digerir. Frutas como el plátano, la uva o la manzana. O frutos secos como las nueces pueden ser un buen aperitivo.

Una cosa importante, y que a menudo pasamos por alto, es conocer el tipo de entrenamiento que realizaremos. No es lo mismo una práctica con gran intensidad, que uno de recuperación. En un entreno intenso nuestro cuerpo necesita un mayor flujo de sangre, por lo que digeriremos menos.

Cada deportista tiene unas condiciones distintas, por lo que nosotros os recomendamos que probéis distintos alimentos variados para encontrar los que mejor le vayan a nuestro organismo. Y no os olvidéis, ¡todas las comidas del día son importantes!

  1. Realizar estiramientos antes y después del ejercicio

Un calentamiento anterior y posterior al desarrollo del ejercicio ayuda a evitar lesiones y calambres en el futuro. La actividad más común es el estiramiento o elongación, que consiste en un conjunto de movimientos que se hacen para preparar los músculos. Los movimientos deben ser meticulosos y progresivos para que poco a poco aumentemos la temperatura corporal con el objetivo de desarrollar un ejercicio intenso.

El estiramiento, previo al entrenamiento, es un momento clave, pues es una medida para prevenir daños en los músculos y en las articulaciones del cuerpo.

Sin embargo, la elongación tras el entreno sirve para reducir la tensión, ayudan a una buena circulación y disminuyen el dolor muscular.

  1. Reconocer los síntomas de la deshidratación

Nuestro cuerpo tiene una serie de mecanismos que debemos conocer para estar prevenidos ante una situación delicada a la hora de realizar deporte o durante el transcurso de la práctica. La sensación de sed, dolores de cabeza, irritabilidad, mareos, náuseas… y una reducción de nuestro rendimiento deportivo son algunos de los indicadores de una deshidratación. Cuando notemos algunos de ellos, lo recomendable es parar el ejercicio que estemos realizando e hidratarnos. Si podemos continuar, lo haremos. En caso de que sigamos notando molestias, finalizaremos el entrenamiento.

  1. Beber después del ejercicio bebidas con glucosa, fructosa, carbohidratos y sales minerales

Tras el entrenamiento es necesario reponer los líquidos perdidos por medio de la sudoración. La variedad de bebidas como el agua, zumos o refrescos favorecen la hidratación y el rendimiento durante y después de la práctica deportiva.

Cuando nos falta líquido, disminuimos el rendimiento y hay riesgo de sufrir un golpe de calor en las épocas primaverales y veraniegas, momento en el que suben las temperaturas. Durante el ejercicio, las bebidas con carbohidratos y electrolitos mejoran nuestro rendimiento.

Beber agua, siempre beneficiosa, o tomar zumos, que contienen vitaminas, sales minerales e hidratos de carbono, son claves en nuestra preparación. Las bebidas isotónicas o, también llamadas, deportivas, como Powerade o Acquarius, nos proporcionarán hidratos de carbono, sodio y potasio. Y, para terminar, no podemos olvidar la fruta, tan necesaria como el agua.

Os animamos a seguir entrenando y comiendo de forma sana. Nuestro cuerpo lo agradecerá y nos sentiremos mucho mejor. La comida es una parte esencial en nuestro entrenamiento diario, así que no rehuyamos de ella.